
Está iniciando el año y es una excelente oportunidad para cambiar tu estilo de vida, el tipo de alimentación que has llevado y así asegurar una buena calidad de vida. Para eso deberás cambiar algunos hábitos alimenticios, no se trata de someterte a dietas extremas o planes de alimentación que únicamente lograrán que pases con hambre todo el día. Aquí te decimos cómo lograrlo de una manera sencilla.
Un paso a la vez
Lo único que debes hacer es modificar el tipo de alimentación que ya tiene,s pero hazlo de manera progresiva, o sea poco a poco, para que los avances que logres perduren.
- Primero, adapta tus tiempos de comida y tus horarios, no debes pasar más de 3 o 4 horas sin comer.
- Segundo, incorpora en tu menú del día 3 porciones de frutas y 2 de verduras crudas.
- Cambia las frituras por snacks saludables como frutos secos que no contengan sal, ni azúcar.
Evítalo
¿El pan es parte de tu alimentación diaria? Deberás bajarle a las unidades diarias que consumes, a 2, una en el desayuno y la otra en la refacción de media mañana, esto con el propósito de no ingerirlo en el resto del día.
Es importante que selecciones cuidadosamente sus acompañantes, procura que no sean altos en grasa y azúcares; compleméntalos con tomate, lechuga, queso bajo en grasa, jamón de pavo y 1 huevo pero sin aceite.
Muévete
Por último pero igual de importante, es necesario que realices algo de actividad física, trata que sea de tu agrado para mantenerte activo e intenta hacerlo mínimo 3 veces por semana durante 30 minutos, notarás como el ejercicio se volverá parte de tu rutina diaria y tu salud mejorará con la nueva “dieta” que adoptaste.


