
No importa si tus metas son grandes, pequeñas, a largo o corto plazo, pero te ayuda a planificar cómo llevar tu día a día, con la sensación de logro y valor propio.
Al inicio puede ser abrumador, pero cuando logres tu objetivo, estarás agradecido de haberlo planeado todo.
- Para determinar tus metas, pregúntate qué es lo que quiere lograr dentro de una semana, un mes o un año. Divídelas en pequeñas metas, las áreas podrían ser: tu carrera, finanzas, familia, educación y salud. Pregúntate qué te gustaría mejorar o cambiar en cada una de esas áreas y en que tiempo deseas lograrlo.
- Especifica tus metas, pregúntate por qué es una meta y de qué forma es útil para tu vida. Crea las metas de manera que sean medibles. Por ejemplo: “Correr 2 kilómetros”, “bajar 10 libras” o “tomar una clase de…”. Pero debes ser realista y reconocer que meta son más probables de cumplir en este año y si tienes lo necesario para cumplirla como tiempo, recursos y habilidades previas.
- Fija prioridades, porque si tienes demasiadas metas te puedes sentir un poco abrumado y puede que no las cumpla todas. Escoge las principales, te ayudará a enfocarte si surge algún conflicto en el transcurso para cumplirla. Por ejemplo, si tienes dos o tres metas menores y una principal, escoge a principal.
- Lleva un diario de tu progreso personal como profesional, te ayudará a analizar y reconocer el esfuerzo que has puesto en cumplir tus metas y te mantendrá motivado para culminar el resto. Puedes pedirle ayuda a tu mejor amigo a que te mantenga encaminado y te apoye a esforzarte más.
5. Evalúa y celebra cuando hayas alcanzado tus metas. Evalúa el proceso, considera el tiempo desde el inicio hasta el final, o si las habilidades te hicieron sentir en plenitud y feliz.


