No importa si tus metas son grandes, pequeñas, a largo o corto plazo, pero te ayuda a planificar cómo llevar tu día a día, con la sensación de logro y valor propio.

Al inicio puede ser abrumador, pero cuando logres tu objetivo, estarás agradecido de haberlo planeado todo.

 

  1. Para determinar tus metas, pregúntate qué es lo que quiere lograr dentro de una semana, un mes o un año. Divídelas en pequeñas metas, las áreas podrían ser: tu carrera, finanzas, familia, educación y salud. Pregúntate qué te gustaría mejorar o cambiar en cada una de esas áreas y en que tiempo deseas lograrlo.
  2. Especifica tus metas, pregúntate por qué es una meta y de qué forma es útil para tu vida. Crea las metas de manera que sean medibles. Por ejemplo: “Correr 2 kilómetros”, “bajar 10 libras” o “tomar una clase de…”. Pero debes ser realista y reconocer que meta son más probables de cumplir en este año y si tienes lo necesario para cumplirla como tiempo, recursos y habilidades previas.
  3. Fija prioridades, porque si tienes demasiadas metas te puedes sentir un poco abrumado y puede que no las cumpla todas. Escoge las principales, te ayudará a enfocarte si surge algún conflicto en el transcurso para cumplirla. Por ejemplo, si tienes dos o tres metas menores y una principal, escoge a principal.
  4. Lleva un diario de tu progreso personal como profesional, te ayudará a analizar y reconocer el esfuerzo que has puesto en cumplir tus metas y te mantendrá motivado para culminar el resto. Puedes pedirle ayuda a tu mejor amigo a que te mantenga encaminado y te apoye a esforzarte más.

5. Evalúa y celebra cuando hayas alcanzado tus metas. Evalúa el proceso, considera el     tiempo desde el inicio hasta el final, o si las habilidades te hicieron sentir en plenitud y  feliz.