Las proteínas son macromoléculas compuestas por aminoácidos y son de los componentes más importantes para nuestro cuerpo, ya que se encuentran en todas las células que participan en la formación de órganos, glándulas, nervios, hormonas y cerebro.

Al igual que el Omega 3, nuestro cuerpo no es capaz de generar este tipo de proteínas esenciales, debemos obtenerlas a través de los alimentos como la carne, pescado azul, huevos y leche. Aunque, también existen proteínas de baja calidad que se encuentran en los vegetales.

Dentro de sus funciones y beneficios, están los siguientes:

 

  • Sirven para formar y reparar tejidos de la piel, órganos, músculos, uñas, pelo y huesos.
  • Son necesarias para que todas las células de nuestro cuerpo cumplan su función correctamente.
  • Ayudan a generar anticuerpos que refuerzan el sistema inmunológico y que garantizan una buena salud.
  • Facilitan la buena digestión de cualquier alimento y eliminan desechos de nuestro organismo.
  • Regulan el calor corporal, produciendo a su vez energía.
  • Son necesarias para la correcta distribución del oxígeno en la sangre.
  • Sin ellas, el resto de los nutrientes esenciales para el organismo no podrían asimilarse de forma correcta.
  • Conforman la estructura de nuestro ADN y dirigen casi todos los procesos vitales.
  • Ayuda a mantener los correctos niveles de azúcar en nuestra sangre.
  • Mantienen la sensación de saciedad por más tiempo.

Un bajo consumo de proteínas puede afectar gravemente a nuestra salud, debilitando el corazón, los músculos, la función de los órganos y el sistema inmunológico. Pero un consumo excesivo es perjudicial a tu salud, ya que no pueden acumularse en tu organismo porque se convierten en grasa.

Acude a un profesional en nutrición para que diseñe tu plan nutricional acorde a tu estilo de vida, él podrá designar la cantidad diaria de alimentos ricos en proteína para que lleves una alimentación sana y equilibrada.