A todos nos han dicho: “Te veo más cachetón” y es en ese momento cuando decides hacer un análisis de ti misma, tu alimentación y el tipo de vida que has llevado para ganarte ese piropo. Lo más difícil es cuando decides bajar los cachetes, la papada, la panza y cambiar tus malos hábitos, pero seamos realistas, no es algo que se pueda hacer de la noche a la mañana.

Para lograr un cambio permanente en tu vida, debes hacer estos pequeños cambios:

 

  1. No adquieras una báscula porque estar pendiente de lo que te dice no es la mejor manera de conocer tu progreso, solo enfócate en ser más saludable.

2. Enumera los 5 alimentos llenos de calorías que amas como el helado, frituras y disminuye la cantidad de veces que las comes pero poco a poco y al mismo tiempo ve añadiendo alimentos más saludables como frutas y vegetales.

3. Renuncia a las bebidas gaseosas porque tendrás un 65% de probabilidades de aumentar de peso, el endulzante artificial que tiene solo despierta tu apetito y comerás más. Toma agua pura o bebidas naturales.

4. Toma té verde, te ayudará a acelerar el metabolismo.

5. No comas frente a la televisión, no te das cuenta de la cantidad de comida que estás ingiriendo y terminas comiendo más de la cuenta. Hazlo en la mesa, estarás más concentrado en lo que estás comiendo y podrás identificar cuando estés lleno.

6. No renuncies a los antojos, sólo encuentra versiones más saludables  bajas en calorías.

7. Aumenta el consumo de proteína, ayuda a que comer menos sin sentir hambre porque hace que tu cerebro sea más sensible a la leptina, la hormona de la saciedad.

8. Consume picante, su ingrediente activo y propiedades incrementan la quema de grasa y ayuda a la digestión.

9. Si te encanta el café, comienza a tomarlo negro y deja de agregarle crema, azúcar o saborizantes artificiales.

10. Prepara en casa tu comida, es la forma más segura de evitar la comida rápida y ahorrará algo de dinero.