5 pasos para desintoxicarte de la rutina

La casa, los niños, el trabajo, llevar, traer… así corre nuestra vida y aunque la rutina nos ayuda a organizarnos, el problema es cuando nos acostumbramos y nos negamos a tomar nuevas oportunidades por temor a arriesgarnos y perder el control. Con el paso del tiempo sentimos como si los días pasaran sin realmente vivirlos.

La monotonía puede hacernos sentir frustración, desmotivación y, sobre todo, drenar mucho nuestra energía, hasta llevarnos al punto de no encontrar ni tiempo ni ganas de hacer nada. La buena noticia es que no es difícil romper con ella, pequeñas modificaciones en nuestro día a día harán una gran diferencia.

 

PRUEBA COSAS DIFERENTES

Por ejemplo: desayuna algo diferente, ve a otro súper, prueba un champú nuevo, escucha música diferente a tus gustos, lee cómics si eres más de los clásicos, etc.

Estos pequeños cambios harán que pienses y actúes de forma distinta a la habitual. No tienes que abandonar lo que te gusta, solo ábrete a otras posibilidades.

 

CAMBIA DE RUTA

Si todos los días tomas el mismo camino para tu trabajo o para llevar a los niños, haz un cambio. Talvez es algo a lo que no te atreves por el tráfico o porque no tienes muchas opciones, pero una o dos cuadras distintas harán la diferencia.

 

DATE UN TIEMPO PARA TI
Entre todas las responsabilidades que debemos cumplir, olvidamos la importancia de un descanso. Date el espacio de hacer algo que te guste, un detalle pequeño que disfrutes, como tomar un café, escuchar tu canción favorita, pintarte las uñas, leer, llamar a una amiga, etc.

 

PÓNLE HORARIO A LA TECNOLOGÍA

Si te es posible, pon un “horario de oficina” a tus redes sociales. No estar expuestos por lo menos una hora antes de dormir a la luz de las pantallas, te hará descansar mejor.

 

APRENDE A RESPIRAR CONSCIENTEMENTE

Respirar es algo natural en nosotros, tanto que muy pocas veces estamos conscientes de ello. La respiración consiente nos ayuda a relajarnos, nos trasmite tranquilidad y calma, es muy sencilla, fácil de realizar y es altamente efectiva, solo sigue estos pasos:

 

  1. Siéntate con la columna recta y con los ojos abiertos, relaja los músculos de tu cara.

 

  1. Dirige la atención a tu nariz, como si trataras de ver el aire, al inhalar lenta y profundamente siente como se van llenando de aire tus pulmones. Mantén la respiración por dos segundos.

 

  1. Exhala lenta y profundamente todo el aire. Al mismo tiempo relaja tus músculos y todas las emociones acumuladas.

 

Esta no es una receta infalible, pero puede servirte de guía e inspirarte para crear tus propias estrategias y poder disfrutar mucho más de cada día. ¡Atrévete a hacer este cambio!