Siempre escuchamos que la gente dice “Se te va a picar el hígado” o “De tanto enojo sin hígado me voy a quedar” y es que para los griegos, en él se asentaban las emociones porque era el que se encontraba en estrecho contacto con la divinidad pero actualmente se sabe que ese no es su propósito.

 

El Hígado cumple 500 funciones, cuídalo como a tu corazoncito porque es igual de importante. Entre estas funciones podemos destacar el control del azúcar en la sangre, una buena coagulación, neutraliza toxinas y combate infecciones. Y al igual que el corazón bombea 1.5 litros de sangre por minuto y no sólo eso, es el que crea la sangre que corre por tus venas en estos momentos. Entonces nada de “A veces hay que destruir el hígado para sanar el corazón”.

 

Si eres de los que abusó un poquito de los excesos de la vida, te damos algunas señales que podría estar dándote tu hígado que algo no está bien.

 

  1.    Mala digestión, dolor abdominal y estreñimiento.
  2.    Mal aliento o presencia de manchas blancas en la lengua.
  3.    Nauseas especialmente después de ingerir comida grasosa.
  4.    Cambios de humor, depresiones y mala memoria.
  5.    Dolores de cabeza.
  6.    Retención de líquidos.
  7.    Fatiga y cansancio.
  8.    Aparición de cálculos en la vesícula biliar.
  9.    Dolores en las articulaciones.
  10.   Coloración amarilla en la piel y en la parte blanca del ojo y esto es debido a los niveles anormales de la bilirrubina.

 

Recuerda asistir a un médico para un diagnóstico más acertado. Puedes empezar a bajarle a los excesos como la comida grasosa, las bebidas alcohólicas y consumir más frutas y verduras.  Las manzanas, las uvas, la espinaca y los rábanos son excelentes limpiadores del hígado.